Ecología y Cambio Climático

Año de edición: 2013
Páginas: 189

Reseña

El libro tiene su origen en unas conferencias de Pablo Wickham sobre temas de actualidad a finales de los ochenta, que más tarde, ya en colaboración con Miguel, se plasmó en un cuaderno en la serie de temas publicados por la Comisión de Bioética de la Alianza Evangélica Española. Este libro, con mayor profundidad en el tema, con referencias a la muy buena y abundante literatura mayormente en inglés de los últimos años e incorporando muchos datos actuales especialmente sobre el cambio climático, trata de concienciar a la comunidad cristiana de la importancia que la Biblia da al tema del cuidado responsable de la creación de Dios, y de lo que esta enseñanza, relegada en general a los temas de iglesia ‘marginales’ o ‘secundarios’, tiene para nuestra forma de vivir y testimonio. Obviar lo que la palabra de Dios dice sobre el cuidado de la creación es hacer una lectura incompleta de la palabra de Dios, ignorar las enseñanzas sobre la responsabilidad que todo creyente tiene acerca de la calidad de vida de todos los seres creados, no solo la humanidad, y tomar parte en lo que algunos han denominado como ‘pecado ecológico’.

El libro trata de contestar a estas cuatro preguntas:

  1. ¿Cuál es el problema, y cuán grave es? (Capítulos 1 y 2).

  2. ¿Es verdad que el cristianismo es responsable de los desequilibrios ecológicos?(Capítulo 3).

  3. ¿Qué enseña la Biblia acerca de la crisis ecológica? (Capítulo 4).

  4. A la luz de la Biblia, ¿cómo debiéramos vivir? (Capítulo 5).

Ilustrado con fotos y gráficos, especialmente en capítulos uno a tres y cinco, los autores desean que el libro informe y estimule un debate en los círculos evangélicos en el mundo de habla hispana acerca de la necesidad de tomar en serio todo lo que la Biblia enseña sobre el mundo que ha creado Dios. Un mundo que es suyo, no nuestro, ni, a pesar de lo que se cree y se enseña, hecho para nosotros, sino que es el reflejo de su poder, sabiduría y gloria, y que nosotros formamos parte de él, no como dueños, sino como mayordomos responsables y servidores. La Biblia tiene el mejor antídoto para los problemas del hombre, todos los cuales tienen su raíz en el hecho de que ha dado la espalda a su Creador, llegando no solo a menospreciar y a explotar a su prójimo en aras de un egoísmo ególatra, sino a abusar de los enormes recursos, la belleza y la diversidad de la creación, apropiándoselos en beneficio propio sin pensar en las consecuencias desastrosas de estas acciones miopes e irresponsables precisamente en el mundo del cual depende para su bienestar.

La Biblia también avisa reiteradamente de otro efecto en la naturaleza de esta grave falta de mayordomía por parte del hombre: su alienación de lo creado, que le convierte en depredador y abusador de ella, pero también deja vislumbrar y llega a ofrecer una forma de vivir que es consecuencia de la relación restaurada del hombre por medio de Cristo, una verdadera sostenibilidad y una esperanza real ahora y para el futuro, para un mundo que sin ella, como una locomotora sin frenos, está embocada a la autodestrucción.

Es el deseo sincero de los autores que “este pequeño libro pueda ayudar a comprender al hombre de hoy, tan alejado del Creador en su ensimismamiento ciego y su alienación de la creación a su alrededor, el mensaje de esperanza que contiene la Palabra de Dios y que necesita urgentemente para volver a encontrarse consigo mismo y con Aquel que le dio la vida, quien, como dijera Francis Schaeffer en uno de sus libros más importantes,

“…está ahí y no se calla”.